PRESIDENTE.- Muy bien. Ahora sí. Gracias a todos y todas. Gracias por estar aquí.

Estamos viviendo un tiempo difícil como hace un año atrás. Otra vez la pandemia vuelve a recuperar fuerzas y vuelve a avanzar sobre cada uno de nosotros y nosotras. Y no exige mayores cuidados, claramente. Basta ver los números de contagio que estamos viendo para darnos cuenta la virulencia que esta pandemia tiene. Basta ver que estábamos preocupados en enero cuando vimos un rebrote que significaba 7 mil casos diarios. Acuérdense, eso paso en enero, hace apenas tres meses atrás, y dense cuenta qué hoy multiplicamos por cuarto ese número, tenemos alrededor de 25 mil, 26 mil casos diarios, 27 mil llegamos a tener. Esos números prácticamente duplican el pico más alto que tuvimos en la primera ola de la pandemia. La verdad que hay que ser muy negligente, para ser generoso con el término, para no darse cuenta la gravedad del momento.
Y en ese contexto, el Área Metropolitana de Buenos Aires, como lo fue entonces, es un área signada por la posibilidad de que el riesgo se potencie, porque acá vive mucha gente, muchos hombres, muchas mujeres, muchos niños, muchas niñas, y es nuestro primer deber cuidarlos. El primer deber que tenemos como gobernantes es cuidar la salud y la vida de los gobernados, es el primero, está antes que cualquier negocio, cualquier resultado económico. Una sociedad rica en donde la gente se enferme y se muere no es una sociedad rica. Nuestro primer deber, nuestro primer compromiso ético es cuidar la salud de nuestra gente.
Y por eso que tome la decisión que tome, acá, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, esa suma de la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires. Acá tenemos que tomar el toro por las astas porque la pandemia tiene un virus que no negocia con nosotros, es inclemente. Si nos agarra distraídos nos ataca y nos castiga. Si además nos encuentra con años encima es impiadoso, nos mata.
Yo no pienso negociar ni con el virus ni con nadie. Mi primer objetivo es cuidar la vida de los argentinos, y voy a tomar todas las medidas que tenga que tomar por cuidarlas, aunque algunos sientan que esas medidas son antipáticas. Esas medidas solo cuidan la salud y la vida de nuestra gente, y a veces generan problemas en muchos. Yo sé perfectamente bien como sufre la gastronomía en momentos como este. Yo sé también que el año pasado no dudé en asistirlos con la asignación al trabajo y la producción para todos los que lo necesitaban. Y algunos que trabajaban informalmente en esos lugares lo que no recibían por el ATP lo recibieron por el IFE, pero no dejamos desamparados a nadie, absolutamente a nadie.

Yo quiero que sepan que necesitamos 15 días de cumplimiento estricto con el mayor aislamiento posible para frenar al ritmo de contagio que tenemos: ¿para qué? Para poder ir vaciando camas que hoy están ocupadas y ponerlas a disposición nuevamente de lo que el virus contagia.

Ahora: esto que yo pido que todos y todas que asumamos con toda responsabilidad no quiere decir que los abandono a su suerte, de ningún modo. Así como estuvimos el año pasado vamos a estar este año. Y el que vea mermar su producción en su negocio vamos a estar para asistirlos. Vamos a estarlo con todos los mecanismos que están a nuestro alcance.

Ya por lo pronto he resuelto que todos los titulares de la Asignación Universal por Hijo y la Asignación por Embarazo, todos los monotributistas de las más bajas categorías en sus asignaciones que cobran asignaciones familiares, todos ellos reciban por estos 15 días 15 mil pesos cada uno (APLUSOS). Eso es una forma de pedirles quédense tranquilos que, aunque les pido restrinja su actividad, no quiero que esa restricción en su actividad se convierta en un problema en sus ingresos. Ahí estamos para asistirlos.

A los hombres de la gastronomía no duden que vamos a seguir asistiéndolos y cuidando a los que trabajan, no lo duden, no estamos haciendo esto para castigar a nadie, estamos haciendo esto para cuidar la salud de los argentinos. Estos hombres y mujeres de la Gendarmería, de la Prefectura, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Policía Federal, que hoy están acá, durante estos quince días tendrán que poner el máximo empeño para trabajar con los municipios, con las fuerzas provinciales, para garantizar que la circulación merme en las calles, que los contactos sociales desaparezcan en estos quince días, se minimicen al máximo. Yo confío que con menos gente circulando menos contactos habrá, menos contagios habrá, y podremos volver a dominar y controlar el Sistema Sanitario, que como bien dijo Mayra, que tiene que estar al servicio de todo aquel que lo necesite, ese es nuestro objetivo, no es otro.
En estos quince días donde les vamos a pedir que trabajen en eso, también tenemos que trabajar en estos quince días y después en garantizar la seguridad de nuestros vecinos y vecinas. Nosotros tenemos que, dentro del marco del estado de derecho, ser inclementes con los que delinquen, no hay espacio para tolerar la delincuencia, y menos en una pandemia que todos sufren y padecen. Tampoco en épocas normales, obviamente, en un estado de derecho hay una ley, las leyes están hechas para ser respetadas, y el que incumple con la ley carga consecuencias.
Vamos a trabajar en esto que llamamos El Centinela 2, porque ya hubo un programa Centinela que se hizo en años de Cristina, donde allí las Fuerzas de Seguridad Federales trabajaron, como hoy, con los intendentes, para que ayudemos a darle seguridad a cada vecino y a cada vecina del Gran Buenos Aires.
Teníamos hasta aquí 4 mil efectivos destinados, vamos a sumar ahora mil efectivos más. (APLAUSOS) Vamos a sumar más recursos, por eso estábamos hablando de los móviles que estamos sumando, recursos que se suman a los recursos que el año pasado dimos a las provincias para que la seguridad se pudiera aprovisionar de motocicletas de vehículos, de camionetas, y hoy con tranquilidad veo que los municipios necesitan cosas pero no móviles, que tienen esos recursos hoy en día. Y eso no es poco, eso es muy importante, porque eso garantiza la persecución del que delinque, y le da más seguridad al que tiene que perseguir, le da mejores herramientas para poder encontrarlos.

Esos cinco mil efectivos van a permanecer en el Gran Buenos Aires el tiempo que sea necesario hasta que pongamos en orden el desorden que el delito genera, y que todos sepan que cada hombre, que cada mujer que lleva puesto ese uniforme de la Prefectura, de la Gendarmería, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Policía Federal está para cuidar y proteger a los vecinos y vecinas del Gran Buenos Aires. Vamos a trabajar juntos, como todo este tiempo, intendentes e intendentas, codo a codo, y así como una vez le ganamos al virus, vamos a ganarle por segunda vez. (APLAUSOS)
Y vamos de una vez y para siempre a llevar adelante un plan de seguridad mancomunado, trabajando juntos, respetando la experiencia que ustedes tienen en el territorio, para que los únicos que tengan miedo en el Gran Buenos Aires sean los que delinquen, que solamente ellos tengan miedo, que el resto disfruten de una vida feliz.
Gracias a todos y a todas, y a trabajar con mucho esfuerzo porque tenemos que estar más unidos que nunca. (APLAUSOS)

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