Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el lanzamiento de “Clúster Renovable Nacional”, en el centro cívico de la ciudad de San Juan

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el lanzamiento de “Clúster Renovable Nacional”, en el centro cívico de la ciudad de San Juan

Muchas gracias a todos y a todas. Gracias Sergio querido por el recibimiento, hace un año atrás vinimos en una situación mucho más dolorosa, mucho más penosa, pero un año después pudimos sobrevolar el lugar donde estamos construyendo la viviendas de los que las perdieron cuando el terremoto la dañó, y la verdad que tengo la tranquilidad de que eso está avanzando bien, que en el trascurso de este primer semestre vamos a estar entregando las primeras viviendas, y que espero que en el año siguiente podamos completar todas esas viviendas que faltan, de argentinos y argentinas que las necesitan, eso es lo que más me preocupa. Y esto feliz, de verdad, de estar hoy justamente un año después y ver que todo eso ha avanzado.
Pero también estoy muy feliz con el encuentro que motiva esta reunión de hoy, porque en verdad estamos hablando de un proyecto muy interesante, que es el desarrollar energías renovables, en un mundo que definitivamente afronta un problema muy serio que es el problema del cambio climático, y que no es un problema menor, es un problema muy serio, que tiene una dimensión de la que tenemos que tomar conciencia, porqué cotidianamente lo vemos. Argentina tiene un compromiso y nosotros tenemos un compromiso con el cambio climático, para ver cómo enfrentamos las consecuencias de ese cambio climático, y para ver cómo hacemos para que aquello que genera el cambio climático deje de suceder. Tiene una historia que no empezó ahora, empezó cuando los acuerdos de París, cuando allá en gobierno de Cristina se firmó, la Argentina firmó los compromisos de París en materia del cambio climático, y siguió ahora, cuando Glasgow volvimos a reafirmar nuestro compromiso, y en verdad lo hacemos porque vemos que el mundo se está dañando, y se está dañando peligrosamente, que si no paramos el año definitivamente les vamos a dejar un mundo infinitamente peligroso para las generaciones venideras. Y en eso tenemos que reparar, porque nada de lo que pasa en materia de contaminación ambiental es gratuito, todo genera un enorme costo, todo. Escuchaba a la Primera Ministra de Barbados en Glasgow contar cómo Barbados, que es un conjunto de islas, ha visto sumergir una de sus islas con sus habitantes, porque el mar la tapó, y eso es producto de los polos que por el calentamiento ambiental se derriten y hacen crecer los mares. Y no hay que irse muy lejos, parémonos en la semana pasada, en el calor agobiante de la Argentina de la semana pasada, la semana con las más altas temperaturas en muchas décadas: ¿eso producto de qué piensan que es? De un mundo que dejó de atender al problema del calentamiento global y que trata de resolverlo casi al límite de dónde el problema estalla. Y obviamente, no se puede cambiar de un día para el otro, y tampoco se puede cambiar todo descuidando también en el medio en que vivimos. Digo esto porque bien dijo recién Matías, esto no es una discusión entre ambientalistas y gente que promueve la minería, porque en verdad la minería hace falta para poder seguir viviendo en las condiciones que vivimos, porque no podría haber venido en el avión escribiendo en mi computadora si los minerales que esa computadora reclama no se produjeran. Y no podríamos hablar por este celular si los minerales no dieran lo que hace falta para que la producción de este celular sea posible. Y cuando hablamos de energías renovables y decimos que vamos a necesitar seis veces más cobre por ejemplo para el desarrollo de la electromovilidad, estamos diciendo que necesitamos producir más cobre, necesitamos profundizar la minería.
En verdad lo que debemos aprender es a producir esos minerales preservando el medio ambiente y respetando el acuerdo social de aquellos lugares donde la producción minera se desarrolla. Acá lo veo a Alberto, feliz cumpleaños a Alberto, aprovecho para saludarte, que fue nuestro Secretario de Minería todo este tiempo, y que ha hecho un trabajo muy importante en esa materia, lo hico primero en San Juan y lo hizo después en la Nación.
Y digo que también, para poder mejorar las condiciones ambientales hay que terminar con las emisiones de carbono, con las emisiones de metano, con las emisiones de esos gases que aumentan el calor de la tierra, y que eso un gobierno no lo puede hacer de un día para el otro. Definitivamente la forma que tenemos para poder resolver el problema, es ir sustituyendo los combustibles fósiles por energía renovable, donde la energía solar y la energía eólica son centrales.

Ahora: nosotros como país teníamos lo que generalmente nos pasa, vieron que nosotros somos el granero del mundo, pero vendemos nuestros granos y nos vuelven muchas veces esos productos producidos e industrializados. Nosotros tenemos el mejor sol y los mejores vientos, y sin embargo nos cuesta mucho la producción de esa energía, porque muchas veces tenemos que importarla, entonces se produce eso que bien dijo recién Matías, aquello que fue el fracaso del plan energético del gobierno anterior.
¿Y qué es lo que estamos haciendo hoy aquí? Remediar ese error, y hacer que las energías renovables se produzcan en Argentina.
Yo me acuerdo que cuando asumí, hablando con Sergio, le dije “lo que hay que hacer, Sergio, es dejar de mandar cilicio para que nos devuelvan el cilicio cortado en fetas y empezar a hacer nosotros esas barras de cilicio que cortadas en fetas del tamaño de una hoja de papel, me contaba recién el ingeniero, se terminan convirtiendo en la esencia de esos paneles solares que tenemos acá y que pude sobrevolar hace un rato, eso es lo que necesitamos: dejar de vender la materia prima e industrializarla y producir lo esencial para que esa energía pueda funcionar, y lo mismo en materia eólica, y para eso IMSA tiene un rol muy importante por delante, porque yo era Jefe de Gabinete y recuerdo que el entonces titular de IMSA me trajo el primer modelo de molino, y para mí todo resultaba raro, no entendía bien de qué me hablaba, con el correr del tiempo me di cuenta la importancia que tienen esos molinos, y la importancia que tienen para el desarrollo sano en términos ambientales de nuestro país.

Y cuando uno tiene en cuenta que esos paneles que desarrolló San Juan, representan un tercio de la energía que San Juan demanda, se da cuenta el potencial que hay ahí. Cuando uno además advierte, porque lo hemos vivido la semana pasada, donde estuve siguiendo todo el proceso de consumo energético con mucha preocupación, porque rompimos todos los récord de consumo, y veía cómo la energía hidroeléctrica no aportaba, porque la bajante de las aguas del Río Paraná, la ausencia de agua en el Río San Juan, todo eso nos va privando de esa energía hidroeléctrica que teníamos, entonces es cuando adquiere verdadera dimensión la producción de la energía renovables, es cuando podemos dimensionar adecuadamente qué importante es lo que estamos haciendo hoy.

Por eso acá todos lo que han hablado antes que yo dijeron cosas muy importantes, yo solo me vengo a sumar a lo que se ha dicho, la posibilidad de dimensionar adecuadamente lo que estamos haciendo acá: acá estamos haciendo posible que la Argentina tenga energía renovable hecha en la Argentina por argentinos. Eso, aunque a muchos les moleste la palabra, ¿eso saben cómo se llama? Soberanía, es no tener que depender de otro para poder tener lo que a uno le hace falta.

Así que yo felicito a las seis provincias que se han unido en este proyecto, y comprometo al Gobierno Nacional a acompañarlo absolutamente, porque estoy seguro que este es el camino para que la Argentina tenga la energía que le hace falta, pero más seguro estoy que este es el camino para que las generaciones futuras no nos acusen de haber destruido la casa en que vivimos.

Muchas gracias a todos y a todas y felicitaciones. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, tras entregar distinciones a investigadores del Sistema Científico Nacional, en Casa Rosada

Buenos días a todos y a todas, yo voy a tomarme el permiso de sacarme el barbijo porque sino siento que murmuro y que no hablo; igual estamos a distancia.

Bien recordaba Daniel, que este premio lo instituyo Néstor, allá cuando empezamos la gestión, a instancias de Daniel, vamos a ser justos, tratando de promover algo que a nosotros nos importa mucho, que es la educación, el conocimiento, el saber científico y la tecnología. Me han oído decir una y otra vez que las sociedades ricas hoy, no son las sociedades que tienen petróleo, plata, oro, son las sociedades que tienen conocimiento, que han sido capaces de desarrollar la inteligencia, la ciencia y la tecnología. Por razones que uno no se explica, alguna generación pensó que la Argentina estaba llamada a ser el granero del mundo y solo se preocupó por producir materias primas y postergó, durante muchos años, el desarrollo científico, el desarrollo tecnológico. En el medio pasaron cosas, que permitieron por ejemplo se desarrollaran la industria nacional, allá en los años del 45 al 55 y que después también algunos promovieron el desarrollo científico y tecnológico, buscando por ejemplo la autonomía en materia petrolera, pero después volvimos a los años que algunos creyeron que la Argentina estaba destinada a ser simplemente el granero del mundo. Y después hubo otros que dijeron no, no somos el granero del mundo, somos el supermercado del mundo, y otra vez postergaron el desarrollo científico y el desarrollo tecnológico. Y la verdad yo estoy convencido que para que seamos una sociedad que avanza, necesitamos promover la educación, el conocimiento, el desarrollo científico y el desarrollo tecnológico, y que esto no se puede hacer con un Estado ausente, que el Estado debe estar presente promoviendo esto. La verdad que la búsqueda de la solución que la ciencia da o suelen ser un buen negocio, pocos invierten en eso desde el sector privado, y es el Estado el que debe invertir, para que las soluciones aparezcan.

Hoy fue premiada una de las que promovió y desarrolló estos barbijos, una científica argentina. Y estoy barbijos tienen una peculiaridad, no son iguales a otros barbijos, tienen una capacidad de contención del virus mucho más alta, que otros barbijos, y vendimos muchos barbijos en Argentina y en otros lugares. Y hoy cuando recibió el premio, le dije como veras estoy usando tu barbijo, pero me dijo hay que usar el barbijo inclusivo para que alguien que no escucha pueda leer los labios, y siguió pensando en ese desarrollo. Y así desde los kits para detectar los virus que se desarrollaron en la Argentina, hasta las vacunas que se están empezando a producir en la Argentina, las mismas vacunas que se están produciendo con licencias de otros países, demuestran que el desarrollo de la ciencia y la tecnología es central, es central. Este salón, que es el Salón Blanco, con motivos de la pandemia prácticamente no se abrió, y cuando tuvimos que ver dónde hacíamos este acto, que para mí era muy importante, muy importante, porque quiero que la Argentina ponga en valor a sus investigadores y a sus científicos, dijo no, vamos a abrir el Salón Blanco, tomemos los recaudos que haya que tomar. Seamos pocos, pero abramos para nuestros mejores hombres y mejores mujeres el lugar de más prestigio que tiene la Casa Rosada. Y a mí me enorgullece que este salón se abra para ustedes que este salón se abra para reconocer a los que investigan, a los que silenciosamente construyen una Argentina distinta.

En un día además, en una semana además, en un tiempo además, especial porque Alberto Kornblihtt es miembro de la Cadena de Ciencia Francesa. Y eso no es poco, eso es mucho que un argentino haya llegado hasta ahí. Parafraseando de alguna manera a Alberto, eso no está mal, eso está bien, eso está bien Alberto, y está muy bien por los franceses y por la academia que te eligió y te llevó hasta allí. Y que en la figura de Alberto, que es alguien a quien todos respetamos mucho, sea un incentivo para el resto, para seguir avanzando, para seguir construyendo, y para seguir haciendo de la Argentina un Centro de Desarrollo Científico y Tecnológico, como la Argentina puede ser, porque la materia prima de la ciencia y la tecnología son los hombres y mujeres educadas, y eso no sobra.

De verdad muchas gracias y los felicito a todos y a todas.

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la puesta en marcha de la nueva etapa del programa +Precios Cuidados, desde la residencia de Olivos

Buenas tardes a todos y a todas, gracias por estar acá, en un día muy caluroso, muy difícil, pero muy importante, además, es verdad un lindo día, porque cuando uno – finalmente – puede mostrar acuerdos esto es gratificante. Ponerse de acuerdo entre los que pensamos igual es una cosa muy simple; ponerse de acuerdo entre los que no pensamos necesariamente igual es algo muy gratificante y suele ser difícil, no suele ser fácil, porque precisamente hay muchas veces contradicciones de intereses, contradicciones de pensamientos, contradicciones en objetivos buscados y, entonces, es mucho más virtuoso el acuerdo que se alcanza cuando es – a la larga – que rodea a la mesa de discusión y de diálogo.

Yo soy uno de los que reivindica el diálogo, creo que con el diálogo se construye. Hoy – sin ir más lejos – a la mañana, con Matías veíamos como poníamos los argentinos en órbita un pico satélite, muy chiquito. Yo tengo uno, original, muy pequeño, que resuelve información para muchos lugares, de la Argentina, que no tienen información satelital sobre condiciones climáticas, que son tan importantes, a veces, a la hora de la producción agrícola, ganadera y rescatábamos cómo podíamos trabajar el sector privado, en este caso una empresa tecnológica con el Estado, en este caso, que los ayudó en el financiamiento y en la concreción de este objetivo. Yo estoy convencido y todos los días lo vemos que si nos sentamos con vocación de resolver problemas las posibilidades de resolverlos en muy grande.

Con Gustavo Béliz, que está sentado por allí, en el Consejo Económico y Social, lo hemos probado una y otra vez, y pudimos construir leyes de promoción para la industria automotriz, para la industria agroalimentaria, para muchas Pymes, que pueden participar del Compre Argentino, que se ven favorecidas con el Compre Argentino. Hemos sacado un sinfín de normas, en ese Consejo, donde pudimos sentarnos sectores que llegaron estando en pugna y se fueron estando de acuerdo.

Yo creo que la Argentina necesita – hoy más que nunca – ponerse de acuerdo. ¿Por qué? Porque estamos terminando un tiempo muy difícil, tenemos un horizonte un poco bastante más claro, tenemos la voluntad de alcanzar ese horizonte, porque la verdad que lo que la Argentina necesita es crecer y desarrollarse en una sociedad con mejores condiciones de igualdad. Y para que esa igualdad se logre y para que el que vive de un sueldo pueda hacer rendir bien su sueldo, su ingreso la lucha contra la inflación es un tema central. Y la inflación, en la Argentina – ya ahora no lo decimos Martín y yo solamente – sino que lo dicen los organismos internacionales de créditos, en Argentina no tienen una sola causa, la inflación no es el resultado de la emisión monetaria, sino el resultado de muchas cosas, que concurren en ese proceso inflacionario; aspectos que van desde lo psicológico hasta lo monetario y en el medio hay un montón de causas que contribuyen a que eso pase. Ahora – cuando la inflación aparecer – nadie sufre más que el que vive de un sueldo, porque el sueldo no puede correr detrás de la inflación permanentemente y en algún momento se ve superado y rinde menos.

Por lo tanto, yo lo que más celebro del trabajo enorme, que hizo Roberto, es que lo pudimos hacer en un marco de diálogo, que hoy tengamos 1.321 productos que estén vinculados al consumo masivo de argentinos y argentinas es el resultado del diálogo y yo eso lo rescato y es lo más valioso. Además rescato que quienes estaban sentados frente al Estado que reclamaban esa ancla – de la que hablaba Roberto- para que opere de algún modo como moderador de precios celebro que sean empresarios argentinos y empresas multinacionales – tan importantes como en este caso Unilever – celebro que todos hayan entendido que necesitamos ponerle fin al problema de la inflación y que para eso necesitamos de todos y no es un problema que podamos resolverlo nosotros a los golpes, en los comercios, ni es un problema que lo puedan resolver ustedes, si no nos ponemos todos medianamente de acuerdo y ustedes individualmente. Por lo tanto, creo que hemos dado un paso importantísimo, que además es muy importante para nuestro diseño económico futuro. Así como nosotros estamos preocupados por la cuestión fiscal y tratamos de ir ordenando las cuentas públicas, sin que esto signifique una merma de derechos o que el pueblo sufra lo que no debe sufrir, del mismo modo nos preocupa que la inflación crezca y se consuma el ingreso de los que viven de un sueldo, que a la sazón, en una economía capitalista son muy importantes, porque esa persona las llamamos consumidores y son los que mueven la rueda del capitalismo.

Yo les quiero dar las gracias a todos: a Matías; a Roberto que hizo un enorme trabajo; a cada uno de ustedes, empresarios, también les quiero agradecer porque hoy y mañana también tenemos, hoy tuvimos una jornada difícil porque esta ola de calor… ya no sé qué más nos va a pasar, en la Argentina, pero tenemos una ola de calor que no se repetía hacía no sé cuántos años y tuvimos que pedirles a muchos empresarios, que – por favor – hoy moderen la producción porque preferíamos que los hogares no sufran, aunque paremos un poquito la producción y nos acompañaron. Y yo a esos empresarios quiero darles las gracias realmente. Estuvieron grandes industrias, medianas industrias que se dieron cuenta que por ahí, por querer producir o seguir produciendo, un día, generaban un impacto negativo, donde ellos mismos quedaban carentes de energía. Así que, mañana, creo que vamos a tener un día un poquito peor que el de hoy, pero hoy lo sobrellevamos bien y si mañana cumplimos, como hoy, vamos a poderlo llevar definitivamente bien. Y en este marco, donde todos contribuimos también destaco este punto, porque la verdad, ayer, los empresarios entendieron el problema y nos ayudaron y yo creo que es el camino que tenemos que seguir. Basta de pelearnos, ya nos peleamos mucho tiempo, basta de discutir, está claro que tenemos intereses distintos, pero – en algún punto – los intereses tienen que ser concurrentes.

En algún momento tenemos que ganar todos: los que producen, los que trabajan; los que producen los alimentos y quienes los consumen, todos tienen que ganar. En esa búsqueda estamos; esto es una prueba de que podemos hacerlo y – de corazón – gracias por el esfuerzo de todos y de todas, de cada uno y de cada uno.

Gracias al esfuerzo de los ministros, gracias Roberto por tu enorme trabajo y disfrutemos de que espero que empecemos hoy un camino…ya tuvimos un mes de diciembre, con una inflación más baja, que en diciembre del año anterior y esperemos que esta senda descendiente de la inflación se sostenga y eso depende de todos y de todas. Muchísimas gracias. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, sobre el lanzamiento del mini satélite “General San Martín” en Estados Unidos, desde el Museo del Bicentenario, Casa Rosada

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, sobre el lanzamiento del mini satélite “General San Martín” en Estados Unidos, desde el Museo del Bicentenario, Casa Rosada

PRESIDENTE.- Muchas gracias, felicitaciones, antes que nada.

La verdad que seguí de cerca, mirando la misma pantalla que ustedes, que en un momento pareció congelada y no entendíamos muy bien que era lo que estaba pasando, pero bueno, después gracias a Dios se movió todo de golpe, vemos que ya está en 536 kilómetros de altura, que estos picos satélites necesitaban que llegaban alrededor de los 600 kilómetros. Con lo cual, como acabo de escuchar recién a Alejandro, ha logrado su objetivo. Lo único que quiero es felicitarlos, felicitarte Alejandro fundamentalmente a vos. Tengo en mi despacho, si yo no me equivoco, una réplica de esos picos satélites que ustedes mandaron, que alguna vez le dejaste a Santiago Cafiero y que creo que me llego a mí, y lo tengo al lado de mi mesa principal. Mandé a pedirlo, y siempre digo, este es un satélite que hacen en Mar del Plata, y me miran con cara de qué es esto, y cuento tu historia, es una historia realmente maravillosa, una historia de superación, una historia de alguien que trabaja con mucha convicción, que transmite su saber a sus alumnos, que trabaja mancomunadamente con sus alumnos y logra algo tan importante como esto. Para que los argentinos entiendan gracias a estos picos satélites: en muchos lugares de la Argentina que no tienen la posibilidad de tener conexión satelital y no pueden conocer cómo va a estar el medio ambiente para cultivar, o desarrollar ganadería, o esperar la creciente de un río, o conocer cómo va a ser la meteorología, todos estos picos satélites ayudan a esos argentinos a conocer lo que hoy no conocen, lo que les cuesta mucho saber, y la verdad esto es hecho con inteligencia argentina. Como le escuché recién decir a Alejandro, cuando estaban en la transmisión previa a la salida del despeje, esto es soberanía, esto es que nosotros podamos cuestiones tan importantes, como la climatología, en un país que necesita saber de la climatología para poder desarrollar la agricultura, la ganadería, para salvaguardar inclusive a nuestra gente de eventuales ríos que se desbordan, lluvias, inclemencias del tiempo.

Es tan importante pero tan importante, que la verdad yo estoy lleno de satisfacción, y los felicito, de corazón los felicito. Yo te felicito Alejandro, un hombre salido de la Universidad Tecnológica Nacional, que nació como la universidad de los trabajadores allá en los primeros años donde el Gobierno de Perón, que pensó en esa idea de garantizar la educación a los hijos de los trabajadores, y entonces creó la universidad de los trabajadores, que se convirtió en la Universidad Tecnológica Nacional. Así que acá tengo a mi satélite, que yo pregunte, ¿esto es una réplica? Me dicen no esto es el pico satélite de Innova Space. Esto es para que vean los argentinos que es lo que mandamos recién al espacio, y para que admiren a los que están en Mar del Plata que son argentinos con una enorme vocación por ver crecer a su patria, por conectar a su patria y por llegar a los lugares donde a veces internet no llega. En estos tiempos discutimos si internet es un servicio público, fíjense que importante es todo esto, y fíjense si esto no hace al desarrollo de un país y si internet no es definitivamente hoy en día algo al que debe acceder cualquier argentino.

Así que Alejandro yo felicito, de verdad me llenas de orgullo a vos y a todo tu equipo, a la empresa que formaron, Innova, y la verdad es que yo ya dije todo lo que podía decir. Toda mi admiración, feliz que además podamos haber acompañado en el proyecto, como te acompañamos desde el Gobierno, porque como bien dijiste vos “esto es soberanía argentina”, esto es soberanía. Así que te felicito, te mando un abrazo enorme a vos y a quienes trabajan contigo, a tus alumnos. Yo que soy profesor admiro mucho que junto a tus alumnos hayas trabajado en todo este proyecto, y lo que quiero es escucharte a vos que es lo más importante del día de hoy. Te mando un muy fuerte abrazo y mis felicitaciones. (APLAUSOS)

Palabras de Alejandro, titular de Innova Space.

PRESIDENTE.- La verdad que es inmenso lo que han hecho, es inmenso, realmente es muy grande y de verdad los felicito, y estamos todos muy conmovidos. Yo mandé a buscar, dije tráiganmelo porque yo tengo el pico satélite en mi escritorio que lo guardé, porque, insisto, esto es para que vean que esta cosa tan mínima es capaz de resolverle la vida a tanta gente, tanta gente. Y esta cosa tan mínima tiene mucha inteligencia argentina adentra, y mucha tecnología argentina adentro. Como siempre digo, los países en el tiempo en los que vivimos son fuertes cuando desarrollan la educación, el conocimiento, la ciencia y la tecnología. Así los países en el presente son realmente soberanos, hoy somos gracias a Alejandro, gracias a Innova, gracias a todos sus colaboradores, sus alumnos, sus socios, somos un poquito más soberanos. Y como dijo él, “hoy San Martín y las Malvinas desde el cielo nos ayudan”. Gracias Alejandro de corazón, sos un orgullo para todos los argentinos. Un abrazo muy grande y felicitaciones. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la Sesión Plenaria de la XXII Reunión de Cancilleres de la CELAC

Buenos días a todos y todas, y muchas gracias por estar acá, señoras y señores cancilleres, queridos representantes de América Latina y el Caribe.

Me siento inmensamente honrado por la confianza que han depositado en la Argentina al encomendarle el ejercicio de la presidencia pro tempore de la CELAC, nuestra querida Comunidad de Estado Latinoamericanos y Caribeños. Tomo esa confianza como un reconocimiento de que la Argentina es capaz de articular diálogos, consensos, y a la vez como un mandato de darle la institucionalidad a la CELAC, que nos permita cumplir y hacer cumplir cada uno de nuestros países las decisiones que tomamos, debemos hacerlo y debemos hacerlo bien. Recojo este desafío con la convicción de quien cree en que todos somos parte de una patria grande, que nos une, aunque muchos hacen lo imposible por dividirnos, y consecuentemente someternos con facilidad. Cuando la pandemia tuvo inicio, éramos el continente más desigual del mundo, el que registraba la mayor brecha en los ingresos de ricos y pobres. Esas diferencias se han profundizado, tras el maltrato al que nos sometió la pandemia. En esta región, la riqueza se concentra en poco y la miseria se distribuye en hombres y mujeres que padecen.

Cada vez que pienso en ello, recuerdo ese magnífico colombiano que fue Gabriel García Márquez, alguien que nos deleitó con las letras de sus relatos y sus novelas. Cuando ese enorme escritor, que fue García Márquez, recibió el Premio Nobel de Literatura dejó flotando la pregunta que hoy mismo, que aquí mismo, deberíamos hacernos: “¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada de imponer en sus países, no pueden ser también un objetivo latinoamericano, con métodos distintos y condiciones diferentes?” Esta pregunta fue formulada cuatro décadas atrás, y aunque en el tiempo transcurrido desde entonces latinoamericanos y caribeños hemos ganado espacio en materia de libertad y democracia, no hemos sido capaces de plasmar esa equidad social de la que hablaba García Márquez. Así con tanta desigualdad la democracia parece vacía de contenido, y la libertad la disfruta más quienes acceden a la centralidad sociales, que quienes viven en los márgenes de esas mismas sociedades. Juntas, ya muchos años atrás, muchas democracias armaron delicadísimo tejido, para que América central no se transformara en un volcán, me refiero al Grupo Contadora, que formaban México, Colombia, Venezuela y Panamá, y al Grupo de apoyo a Contadora, que integraron Argentina, Brasil, Uruguay y Perú; ese fue el embrión del Grupo Río, que a su vez con los años fue uno de los embriones de la CELAC. No nos olvidemos de todos los esfuerzos integradores realizados desde entonces, algunos de ellos en pleno desarrollo, hablo del Pacto Andino, del CARICOM, del Aladi, y también del Mercosur que está muy vivo a pesar de las diferencias, o quizás gracias a las diferencias, que cuando son bien administradas ayudan crecer.

Por eso pudimos construir la CELAC, este foro que hace nueve años que nació en el 2013 y produjo lo que antes parecía una quimera. Reunió por primera vez en la historia a presidentes y presidentas de todos los países de la región. CELAC no nació para oponerse a nadie, CELAC no nació para enfrentarse con algunas de las instituciones (salto de audio), CELAC no nació para inmiscuirse en la vida política y económica de ningún país. La CELAC nació como un foro en favor de nosotros mismos, que siempre promovió el consenso y la pluralidad en un marco de convivencia democrática, sin ningún tipo de exclusiones. También ha sido un magnífico puente hacia otros países, o foros, más allá de América Latina y más allá del Caribe.

Al tomar la presidencia pro tempore, que fue decidida por el diálogo y el consenso que tanto agradezco, agradezco a mi querido amigo Andrés Manuel López Sobrador, y a mi querido amigo Canciller de México, Marcelo Ebrard. Los hermanos mexicanos llevaron adelante la presidencia pro tempore en condiciones de extrema dificultad, por la pandemia y la crisis. A pesar de ello, lograron revitalizar una CELAC que hoy está más viva y fortalecida que nunca. Gracias por el esfuerzo y por el talento, vamos a dar continuidad siempre en una tarea conjunta a los asuntos que venimos encarando. Para la región, conocimiento, industria, producción y empleo, no son palabras mágicas, les hemos propuesto trabajar sobre quince objetivos durante nuestra presidencia, espero que no sean los únicos, que sean otros también. Tienen que ver entre otras metras con estrategias sanitarias para la recuperación económica, con la gestión de riesgo en situaciones de desastre y con la seguridad alimentaria. También incluye la cooperación espacial y la ciencia y la tecnología aplicadas a la innovación social. Nos gustaría discutir en conjunto estas estrategias que nos permitan concertar posiciones a nivel regional de la CELAC ante organismos financieros internacionales y regionales, y en este punto quiero dar las gracias por el apoyo que la Argentina ha recibido de todos ustedes, en la negociación que está llevando adelante con el Fondo Monetario Internacional. De verdad lo agradezco porque uno se siente mucho más fuerte, sabiendo que los hermanos latinoamericanos y caribeños lo están acompañando.

Llegando al fin de este mensaje, no puedo dejar de pasar por alto al que me preocupa mucho, tiene que ver con la cuestión del cambio climático. En mayor o menor medida a todos nos atraviesan los efectos negativos de la mutación del clima. Sin embargo, nuestra América insular del Caribe viene padeciendo esos efectos de un modo mucho más que preocupante. Allí el avance de las aguas y la inclemencia de ciclones y tormentas que se repiten con más asiduidad, acaban por devastar poblaciones enteras que reclaman nuestra atención. No podemos mirar impávido semejante realidad, no seremos verdaderos hermanos en la región sino prestamos especial atención a tanto padecimiento. El problema es generado por los efectos del cambio climático en el Caribe debe ocupar el primer lugar en la lista de problemas que enfrentamos, la integración será real cuando el dolor de algunos de nosotros sea el dolor de todos, y cuando el éxito de algunos de nosotros sea compartido en conjunto. No hay límite para la integración, la búsqueda de consensos será nuestro mandato primordial y el respeto por la diversidad nuestra guía rectora. Hagamos que América Latina y el Caribe no se han solo una expresión geográfica, sino también una expresión política, cultural, económica y social.

Gracias por el apoyo constante de la CELAC al reclamo tan sencillo, pero tan humano, de la Argentina en la cuestión Malvinas. Seremos tan firmes en reclamar la soberanía sobre la tierra usurpada, como pacientes a la hora de negociar para que nuestro reclamo prospere. Sepan ustedes que siempre serán bienvenidos y bienvenidas. Sepan ustedes que Argentina es su casa. Espero que en estos días así lo hayan sentido. Muchísimas gracias a todos y todas. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la presentación de la exposición del ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre las negociaciones con el FMI, ante la presencia de gobernadores de todo el país, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada

Muy bien, muchas gracias, buenas tardes a todos y todas por haber venido, un gusto verlo, buen año para todos y todas, una alegría verlos de vuelta acá, lo abracé a Axel porque le perdí el contacto, porque a él se le ocurrió pasar el fin de año, en la Isla Martín García, así que le perdí el contacto, un abrazo a todos: ahora les cuento cuál es, un poco, la idea que tenemos hoy. Estamos entrando en momentos de definiciones, en las negociaciones, con el Fondo Monetario. La Argentina tiene un problema de deuda, que es muy grave, la Argentina tenía una deuda, que se incrementó, con acreedores privados, en más de 100.000 millones de dólares, en el período que fue del 2015 al 2019 y una deuda que se incrementó con el Fondo Monetario Internacional, en 45.000 millones de dólares, aproximadamente, en el mismo período y eso nos generó un fuerte condicionamiento, que es un condicionamiento que no solamente nos lo genera, hoy, sino que se va a generar, en los años venideros.

De hecho, lo que estamos discutiendo con el Fondo Monetario Internacional es cómo reestructuramos una deuda, que – en la Argentina – en el mejor de los casos deberá pagar en un plazo de 10 años, pero la deuda es la deuda que existe, más los intereses. Y en ese mismo plazo, también, tendremos que afrontar la deuda que reestructuramos con los acreedores privados.

A nuestro juicio el problema de la deuda hay que verlo como una secuencia, y no como un punto definitivo de llegada lo que podamos encontrar con el Fondo o acordar con el Fondo; parte ya lo hicimos pues, el año pasado, logramos reestructurar la deuda con los acreedores privados y de ese modo logramos ahorrar de 37.000 millones de dólares de intereses, al cabo de 10 años. Ahora estamos discutiendo y terminando las discusiones con el Fondo Monetario Internacional, pero nosotros – en el mientras tanto – también hicimos cosas por la deuda, donde cabe destacar, fundamentalmente, lo que hicimos, en la última Reunión del G20, donde fuimos con tres planteos precisos: el primero, la revisión de las sobretasas, que la Argentina está pagando, y que le exige pagar una tasa, que triplica lo que, normalmente, debería pagar.

En segundo lugar, tenemos un programa alternativo, frente a la pandemia y así logramos un plan para la resiliencia que confiamos que ofrezca mayores plazos para el repago de esa deuda y finalmente planteamos la posibilidad de que los Derechos Especiales de Giro sean negociados en forma multilateral y lo que conseguimos es, que el G20, a los tres planteos de la Argentina lo apruebe y de algún modo lo proponga como tema de revisión, en el Fondo Monetario Internacional.

De hecho – según la información que tenemos – la sobretasas se estarán planteando ya en la discusión de marzo del Fondo Monetario, si todo sale como se viene planteando, y así seguiremos discutiendo los otros dos temas, ustedes dirán pero que tienen que ver estos temas con la discusión con el Fondo, tienen mucho que ver, porque si las sobretasas se corrigen, la deuda argentina baja mucho, y si se hace un programa para la resiliencia de la pos-pandemia con plazos mayores, la Argentina puede beneficiarse, y si también se autoriza esta negociación multilateral de los Derechos Especiales de Giro, nos abre también a una puerta, un acceso a un canal de financiamiento que hoy no tenemos, y que nos pueden mejorar las condiciones que hoy podamos acordar con el Fondo.

Por eso yo quiero que entendamos dos cosas, que el problema de la deuda es un problema muy serio para la economía argentina, y que va a trascender en mucho a mi mandato. La deuda que actualmente tenemos va a superar mi mandato y va a superar el mandato del 2027, y va a por lo menos estar presente en el escenario de la política argentina en los próximos diez años, y por eso me parece importante que lo dejemos muy en claro y que lo entendamos con toda claridad qué es lo que estamos haciendo. Le he pedido al Ministro de Economía, a Martín Guzmán, que es nuestro negociador ante el Fondo, por favor que nos explique bien para transparentar al máximo en qué situación estamos, hacia dónde queremos ir y qué perspectivas nosotros vislumbramos, dicho esto en un marco, en mi caso es un marco de optimismo, yo creo que vamos a lograr una reestructuración conveniente, para Argentina, pero que ese no es el punto de llegada, es en todo caso un paso más de otros pasos que debemos seguir dando para que la deuda pese lo menos posible en la Argentina, sabiendo que en el punto de arranque, que es hoy, ya es un peso muy pero muy grande, es un peso que nos condiciona en los montos que antes les dije.

Así que si les parece bien le voy a ceder la palabra a Martín para que nos cuente, y después obviamente estamos abiertos a contestar las preguntas y las inquietudes que ustedes tienen, también la de los gobernadores que nos siguen por zoom, que lo tengo acá a mi derecha en sus pantallas, también aprovecho a saludarlos a la distancia.

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la inauguración de 12,6 kilómetros de la autopista Ruta Nacional 8, en San Antonio de Areco, prov. de Buenos Aires

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la inauguración de 12,6 kilómetros de la autopista Ruta Nacional 8, en San Antonio de Areco, prov. de Buenos Aires

Buenas tardes a todos y a todas; muchas gracias a todos y todas, gracias por estar acá, gracias por esperarme con este calor tremendo y estar en la ruta; la verdad mi gratitud eterna por estar acá. Gracias querido Intendente interino por recibirnos en su querido, en nuestro querido San Antonio de Areco, gracias Gustavo, gracias a los queridos compañeros de la UOCRA por el esfuerzo que hacen y por estar aquí, también presente en este día.

En realidad “Kato” me venía explicando lo trascendente de esta obra, esta obra es producto de que San Antonio de Areco creció mucho y la ruta – de repente – se convirtió en una avenida y empezó a pasar por el centro de la ciudad y eso era un peligro; el peligro del que hablaba Edith, inclusive. Y también era necesario porque cuando nosotros decimos que hay que cuidar la vida porque la vida hay que cuidarla siempre. Hay que cuidarla cuando viene una pandemia y hay que cuidarla, también, en las rutas, que es un lugar donde – lamentablemente – muchos encuentran el fin de sus vidas. Hay que hacer rutas seguras, lugares donde los que la transitan no tengan miedo de que allí pueda pasarles algo que lastime a sus familias o que acabe con sus vidas. Y en verdad este era un caso, una ruta muy transitada, como es la Ruta 8, que pasa por el medio de una ciudad muy importante, como es San Antonio de Areco y que además es ruta que une a muchas ciudades – como bien contaba recién Edith- ella, además, tenía la tarea enorme y la sigue teniendo, por lo que escucho, de llevar a chicos y chicas que estudian en escuelas rurales acá y que tienen que ir de un lugar a otro para llegar a sus escuelas, a profesores, maestros, maestras, docentes, que tienen que hacer eso, con lo cual – cuando nosotros inauguramos una obra como esta – no solamente agilizamos la comunicación terrestre, en este caso, facilitamos el transporte de carga y de personas, sino que garantizamos también la vida de quienes transitan por acá, porque el riesgo se aminora; después hay una cuota de responsabilidad en quién conduce, pero el riesgo se aminora si hay dos manos para un mismo lado y dos manos para el otro lado, donde el riesgo de pasar a un auto o a un camión se minimiza mucho.

Obras como esta se están produciendo a lo largo de toda la Argentina, que tiene – en este momento- más de 3.000 obras públicas en construcción y en todas las latitudes, pues no hacemos allí ninguna distinción de quiénes gobiernan, porque siempre pensamos que los que necesitan de esas obras son argentinos y argentinas. No importa cómo piensen. La magnitud de la obra pública, que hoy tenemos, es de tal envergadura que si uno lo puede medir teniendo en cuenta el empleo, de los trabajadores de la construcción. Hoy en día tenemos 380.000 personas trabajando en la construcción. Históricamente la obra pública ocupaba un tercio de esas personas; hoy estamos ocupando la mitad de esas personas.

Esto quiere decir que la obra pública ha tenido una velocidad tan enorme que hoy demandamos tanto de la obra pública, como demanda el sector privado a los que trabajan en la construcción y tenemos ya 380 mil personas, cuando la construcción ha llegado a superar un poco más de 400 mil en su mejor momento en el número de trabajadores, por lo cual aspiramos a que muchos más trabajadores y muchas más trabajadoras, porque ahora existen las albañilas, que trabajan mucho en la construcción de viviendas.

Ojalá que ese empleo siga creciendo y que todo este esfuerzo que hace el Estado por mejorar la infraestructura del país, sirva para que también el trabajo se multiplique. Silvina lo decía recién, acá nosotros vemos dos objetivos: tener una Argentina que produzca y una Argentina que dé trabajo.

Trabajo en la Argentina tienen muchos; trabajo formal tienen menos, y lo que nosotros necesitamos es que todos tengan un empleo, porque el trabajo formal garantiza todos los derechos para el que trabaja, da derecho a tener una jubilación digna, a los aportes patronales, da derecho al aguinaldo, da derecho a vacaciones pagas, una serie de derechos que el trabajo informal no da. Por eso yo siempre digo, cuando decimos que queremos cambiar planes por empleo, no estamos hablando de cambiar planes por trabajo, porque trabajar trabajan todos, unos en la informalidad y otros en la formalidad, y lo que nosotros queremos es que todos trabajen en la formalidad, porque así todos van a disfrutar del derecho que tienen un trabajador en la Argentina.

Creo que hoy estamos dando un paso importante, para San Antonio de Areco, para toda esta región, porque todavía nos quedan alrededor de 70 kilómetros, un poco menos de 70 kilómetros por delante, para culminar esta obra que viene mucho tiempo haciéndose, y estamos empeñados con Gabriel a que esta obra se termine durante nuestro mandato, así que vamos a ponernos todas las pilas, todas las fuerzas y todas las ganas para que esto lo podamos lograr, de ese modo vamos a unir Pilar con Pergamino de un modo más ágil, y esencialmente con más seguridad vial, porque de ese modo también estamos cuidando la vida de cada argentino y de cada argentina. Así que disfrutémoslo, una vez más les doy las gracias por haber estado aquí, celebren esta Ruta, disfrútala Edith, escuchaba recién con atención la historia que dicen que para ellos esto es una gloria, la verdad es un derecho que ustedes tenían como tenían todos los habitantes de este lugar. Pero recién la escuchaba contar una historia de vida, que para un porteño es difícil de entender, como debían pararse y debían ponerse los maestros a escuchar por delante y por atrás si venía un auto para poder indicarle a los chicos que crucen: eso es también la Argentina, y a esa Argentina hay que prestarle mucha atención, así que sin querer nos diste una lección a muchos.

Les agradezco a todos y a todas, que tengan un muy buen 2022, que estoy seguro va a ser el año que nos devuelva la confianza, la esperanza y el país que nos merecemos.
Gracias a todos y a todas. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el acto de entrega de viviendas más importante de la historia del Procrear, en el barrio porteño de Parque Patricios

Muchas gracias.

Buenas tardes a todos y a todas. Recién decía Jorge que ustedes están cumpliendo un sueño están cumpliendo que es el sueño de tener su casa, y la verdad yo también estoy cumpliendo un sueño, y Jorge también está cumpliendo un sueño, porque si hay algo que soñamos es que cada argentino y cada argentina pueda tener su casa. En los tiempos que vivimos, tener una casa es un derecho que cualquier ser humano merece, y que el Estado debe hacer lo necesario para facilitar el acceso a la vivienda de todos los que la necesitan.

Por eso nos empeñamos con Jorge de avanzar a paso firme, a paso constante, en no ceder, en meterle todas las pilas que tenemos que meterle; tenemos en este momento 100 mil viviendas en construcción, y hacen falta muchas más, porque la Argentina necesita, muchos argentinos, muchas argentinas están necesitando de esas viviendas.

Créanme que no hay nada más gratificante que el momento en que uno le entrega las llaves a alguien, que sabe que va a tener a partir de allí, para ella, para su familia entera, su casa, su techo, y se va a sacar de encima todos los problemas que padece el que no tiene una casa propia, desde vivir con otros, con sus padres, con familiares, compartir sus casas, o alquilar, que también se ha vuelto un problema en tiempos que vivimos.

Nosotros estamos empeñados en terminar con este problema, y también quiero decirles a los que están allá atrás y que han accedido a sus casas a través de un crédito comercial, porque esto es lo que yo siempre explico: que hay momentos en donde el poder satisfacer ciertas necesidades de la gente deja de ser un negocio, ahora, las necesidades existen. Cuando deja de ser un negocio lo que tiene que aparecer es el Estado para satisfacer las necesidades de la gente. Y por eso, con Jorge, nosotros pensamos en el mismo PROCREAR de siempre, aquel que creó Cristina en su segundo mandato, pero volver a ponerlo en la esencia de lo que era, que era favorecer, facilitarle el acceso a un crédito a un trabajador, y que pueda pagarlo, que no se convierta ese crédito en un problema, porque la opción a esto es dejar que eso lo haga el mercado, y cuando el mercado lo hace el negocio es de otros, el negocios no es de quien necesita la casa, y el Estado no está para hacer negocios, está para satisfacer derechos, para cumplir derechos, para dar derechos, no para hacer negocios.

Entonces podemos hacer este magnífico complejo, donde terminamos las tres torres últimas, donde hay 149 viviendas hoy en día, 149 familias que ocupan estas casas hermosas, frente a esa cancha hermosa, donde Argentinos salió campeón en el año 2010, allí fuimos campeones de la Bicentenario, así que solo cariño puedo tener por la cancha de Huracán.

Yo lo que espero es que lo disfruten, créanme que no hay mejor manera de terminar el año que encontrándolos a ustedes, amigos de las dos centrales obreras, de la CGT y de la CTA, unidos, trabajando por su gente, para que los trabajadores de todos estos gremios puedan acceder a una vivienda.

La verdad para mí he cumplido un sueño, terminar el año de este modo es la mayor alegría que me pueden dar.

Disfruten de sus casas, disfruten de sus vidas, disfruten de sus familias y sepan que mientras estemos gobernando solo pensaremos en ustedes y en ustedes también, no tengan dudas.

Gracias a todos y a todas, feliz año. (APLAUSOS)

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, tras la entrega de despachos y sables a altos mandos militares, en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada

Buenos días a todos y a todas.

Hemos cumplido la ceremonia de quienes están avanzando, culminando o alcanzando el máximo escalón en su carrera. Como siempre digo son oficiales de nuestras fuerzas armadas, todos esperamos de ustedes el compromiso que han demostrado en el operativo Manuel Belgrano, de estar al lado del pueblo, de ayudarlo, de cuidarlo, eventualmente si un conflicto existiera. Y en verdad lo que espero es que sigamos poniendo en valor y en jerarquía a nuestras Fuerzas Armadas, que es un imperativo que me he impuesto como misión de Presidente. Un país necesita de sus Fuerzas Armadas, necesita de sus mejores hombres y sus mejores mujeres, en este caso los más altos escalones de la oficialidad. Así que solo me resta desearles que hayan pasado una buena navidad, que tengan un buen año y pedirles que sigan acompañándonos como lo han hecho hasta ahora con compromiso, con dedicación, con toda la fuerza.

Gracias a todos y todas. Muchísimas gracias. (APLAUSOS)

Mensaje del presidente Alberto Fernández con motivo de las fiestas de fin de año

Buenas noches a todos y todas.


Les pido que por unos minutos me dejen entrar en sus casas. Necesito hablarles a las familias de nuestra querida Patria
Llegamos al final de un año difícil. El segundo de una pandemia larga y dolorosa que se llevó la vida de miles de argentinos. En estas fechas de celebración, de encuentro, reunión y unión familiar habrá muchos lugares vacíos en las mesas argentinas. Quiero mandarles un fuerte y sincero abrazo a quienes enfrentaran estas fiestas recordando a quienes ya no están.


Que este reencuentro no nos haga olvidar el momento que atravesamos. Cuidemos y respetemos las medidas sanitarias que ya todos conocemos. No nos relajemos ni bajemos los brazos. Esta pandemia no ha acabado y deberemos prepararnos para seguir enfrentándola. Ya sabemos cuál es el camino: seguir vacunándonos y cuidándonos. Lo hemos hecho y hemos controlado la situación. Debemos seguir haciéndolo.
Es un momento para estar cerca unos de otros, para apoyarnos y abrazarnos.


Es tiempo de balances, reflexiones y propósitos. De aprender de lo vivido y mirar hacia adelante con esperanza.
Este ha sido un año difícil para todos y todas. Pero también ha sido un año en el que demostramos que podemos superar nuestros problemas. Nos comprometimos, por ejemplo, colectiva e individualmente con la campaña de vacunación y hoy estamos en unas cifras que son comparables con las de los países europeos. Gracias a todos y a todas por poner el hombro por Argentina.
Este fue también el año que dio inicio a la recuperación económica. Después de tanto dolor y tanta postergación, estamos avanzando y creciendo. Hay más actividad económica, más producción, más exportaciones, más trabajo y más consumo. Estamos cerrando el año con un crecimiento superior al 10%, que es incluso más alto que el que tuvimos con Néstor cuando salimos de la dolorosa crisis del 2001.
Vamos por el buen camino. Encontramos la vía de la recuperación, la senda del crecimiento. Todavía queda mucho camino por recorrer para que esta recuperación llegue a cada familia argentina. Pero es que veníamos de muy muy atrás…. Ahora sí, ya estamos encaminados y avanzando. Tengamos confianza. Vamos bien y vamos a estar mejor.
El 2022 nos tiene que encontrar más unidos y fuertes. Nos tiene que encontrar a todos y a todas empujando para el mismo lado. Necesitamos juntar manos, esfuerzos, talentos y recursos. La Argentina se merece que, desde la política y la sociedad, centremos todos nuestros esfuerzos en la recuperación económica para que salgan de la pobreza quienes hoy han caído en ella y para que todos y todas encuentren un empleo que les devuelva el derecho que tiene todo el que trabaja.


Vivimos en una democracia plural. Debemos respetar esa pluralidad para que la convivencia sea armónica. Pero toda diferencia debe ceder para que unidos nos ocupemos de favorecer a los más postergados. Una vez más les recuerdo que primero están los últimos.
Tenemos por delante una serie de desafíos que marcarán el futuro del país y de las próximas generaciones. Si el 2021 fue el año de la vacunación y de la reactivación económica, hagamos que 2022 sea el año de los grandes acuerdos en procura de una sociedad más justa. Animémonos a hacer de la Argentina un sociedad inclusiva que ponga fin a la cultura del descarte. Aquí no sobra nadie. Todos y todas hacemos falta. Ese es el compromiso que me impulsa cada día.


Cuando levantemos la copa para brindar, pensemos en nuestro querido país. Hagamos que Argentina sea un deseo compartido, un camino que se convierta en una gran avenida de prosperidad en la que caminemos con firmeza sin dejar a nadie atrás.
Desde el 1º de enero de 2022 trabajemos, todos y todas juntos, para que todos nuestros sueños empiecen a hacerse realidad.
Felices Fiestas,
y feliz año nuevo para todos y todas. Muchas gracias.