Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el acto por el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, desde el Municipio José C. Paz, provincia de Buenos Aires

Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el acto por el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, desde el Municipio José C. Paz, provincia de Buenos Aires

Buenas tardes a todos y a todas; buenas tardes José C. Paz, reciban cada mujer, cada compañera de José C. Paz el más profundo abrazo, desde mi alma, en este día que conmemoramos el Día Internacional de la Mujer.

Mis primeras palabras – nobleza obliga – deben ser de gratitud a todas las mujeres que nos acompañan acá, pero déjenme darle un gracias muy grande a mi querida Beatriz, que es una mujer enorme, en su Patria y en América Latina, lo acaban de corroborar ustedes escuchando sus palabras. Pero lo primero que le pido a todos y a todas es que desde aquí, desde Buenos Aires, desde donde se termina el continente brindemos un aplauso inmenso para que se escuche en México y lo escuche mi querido amigo y compañero, Andrés Manuel López Obrador. Fue el aplauso para Andrés Manuel y para su querida esposa. (APLAUSOS). ¡Viva México!

México ha sido la tierra, que cuando la dictadura nos expulsaba le abrió la puerta a decenas de miles de argentinos. Gracias Beatriz, gracias México. Mi segundo agradecimiento enorme, sincero, profundo, nos conocimos teniendo un amigo en común, que se llamaba Néstor Kirchner que – hasta el día de hoy – sigue estando en nuestros corazones y jamás lo olvidamos. (APLAUSOS). Estoy hablando de mi querido amigo Mario Ishii, gracias Mario por todo esto. Mario es un gran Intendente, hoy almorzando con Beatriz le decía, en el almuerzo: “Mirá vamos a tener un acto, que seguramente será un acto formidable, como todos los que hace Mario, y le decía que Mario – desde hace muchos años – gobierna una tierra, una parte de la provincia de Buenos Aires muy compleja, con muchas dificultades, llena de dificultades, con pocas oportunidades pero ha sabido construir esas oportunidades. Y ese es el Intendente que fue capaz de construir escuelas, de construir universidades, de construir hospitales; ese es el Intendente que puso todo lo que tenía en la intendencia para que la gente de José C. Paz pueda vivir mejor; no es casual que gobierne hace tantos años; gobierna hace tantos años porque el pueblo de José C. Paz sabe lo que Mario es capaz de hacer. Aplauso inmenso para Mario. (APLAUSOS).

Y ahora sí, miren, por algo siempre lo votan; hoy Beatriz me trajo una carta hermosa de su marido, de Andrés Manuel y leí con mucha atención y la volví a leer a solas, confieso con cierta emoción. Me hablaba Andrés de este tiempo que me toca vivir, donde los que contrajeron la deuda se rasgan las vestiduras y hacen de cuenta que ellos no fueron culpables de nada, que se ofenden cuando uno les dice lo que hicieron, cuando tuvieron que gobernar. Pero me decía algo que para mí es central, me decía: “Alberto, tené confianza, vos vas a ganar, porque vos has decidido apoyarte en lo mejor que tenés, que es tu pueblo”. Ustedes son, ustedes son y es con ustedes con quien vamos a poner de pie, a la Argentina, una vez más, no es con los especuladores, no es con los que se llevaron la plata, no es con los que especulan, con ustedes, con los que trabajan, con los hombres y mujeres que todos los días se esfuerzan – como bien dijo Beatriz – para poder estirar el presupuesto familiar, y poder darle tranquilidad a su familia.

Entre todos y todas vamos a hacer ese país; yo sé hoy, que es el Día de la Mujer, que cuento con un pueblo hermoso, maravilloso que ha dado muchísimos ejemplos a lo largo de la historia. Esta fue la Patria de Juana Azurduy, que defendió el Norte argentino como el más valiente de los generales; esta es la Patria de Macacha Güemes, que acompañó a su hermano, hasta la muerte, para garantizar la libertad de este pueblo; esta es la Patria de Rosario Vera Peñaloza, una mujer, que –desde La Rioja – nos inculcó la importancia de la educación, la importancia del conocimiento; esta es la Patria de Eva Perón, la abanderada de los humildes.

Hoy me contaba Beatriz – mirando una foto de Eva – en el Salón Eva Perón, miren lo qué habrá significado Evita, ella estuvo en el escenario público sólo siete años de la vida de la Argentina y esos siete años bastaron para que se vuelva – como dijo María Teresa – inmortal en nuestras almas. ¡Viva Evita y viva su ejemplo! (APLAUSOS).

Yo quiero que todos tomemos esos ejemplos y que también tomemos el coraje, que tuvo Cristina, cuando tuvo que gobernar el país, en años difíciles. Cristina no le tocaron tiempos fáciles porque tuvo que soportar la crisis del 2008, cuando el mundo estalló porque el capitalismo financiero e impiadoso se llevó al Lehman Brothers y se llevó a muchas economías, pero también tuvo que enfrentar situaciones parecidas – en menor escala – a la pandemia, como fue la gripe aviar y nunca bajó los brazos y siempre se apoyó en lo mismo que yo me apoyo: el pueblo de la Nación Argentina, lo más importante que tiene la Argentina. (APLAUSOS).

Ahora, en este pueblo, que hoy tenemos, y a pesar de ser el Día de la Mujer, déjenme hablarles un ratito a los hombres. Miren, miren, nosotros no vamos a ser una buena sociedad hasta el momento en que todos tengamos los mismos derechos y las mismas oportunidades; mientras eso no lo logremos no seremos una buena sociedad y para que eso ocurra, nosotros lo hombres tenemos que hacer mucho. Y lo primero que tenemos que hacer es respetar y poner en condiciones de igualdad a cada mujer de la Argentina. (APLAUSOS).


En el tiempo en que vivimos, en el siglo XXI, es inadmisible que alguien sea discriminado por su condición de género, es inadmisible que en el tiempo en que vivimos un mismo trabajo tenga un sueldo según quien presta ese trabajo, sea un hombre o sea una mujer, es inadmisible que esa desigualdad exista y a nosotros como hombres debería avergonzarnos que esa desigualdad exista.

Días atrás, con Elizabeth Gómez Alcorta, Elizabeth recordaba que por un plan que hemos creado, el Plan Asistencial desde el Estado, hemos ido en socorro de 128 mil mujeres que padecen la violencia de género, y a mí realmente me da tranquilidad saber que una mujer que padece violencia de género, pueda contar con el Estado para socorrerla, y me alegra que el Estado lo haga, y tengan la certeza que vamos a socorrer a esas 128 mil mujeres y a las que padezcan la violencia de género, pero quiero que todos escuchen: me da vergüenza que en la Argentina una mujer padezca violencia de género, y por lo tanto debemos entender de una vez por todas que eso no puede seguir ocurriendo, y debemos denunciar a los violentos que por la sola condición de género avasallan a la una mujer; como debemos también no tolerar a los violentos que no aceptan la diversidad de género, porque todos tenemos derechos, los mismos derechos en esta sociedad. (APLAUSOS)

El 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer, pero bien han dicho quienes me precedieron en la palabra no es un día festivo, el 8 de marzo es un día de reflexión, ¿saben sobre lo que tenemos que reflexionar? Sobre todas las desigualdades que aun existen; ¿y saben en qué tenemos que trabajar? En matar toda esa desigualdad, ¿y saben cuándo el 8 de marzo será un día de celebración? El día que los hombres, las mujeres y cualquier persona, cualquiera sea su sexo, tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades. (APLAUSOS)

Nosotros, el pueblo argentino, podemos hacerlo, nos quieren convencer que somos un pueblo sin destino y sin futuro, “la Argentina no tiene futuro”, dicen con mucha liviandad, con mucha facilidad, pero yo siempre digo, ¿somos conscientes nosotros de las veces que nos han hecho caer y que fuimos capaces de levantarnos? ¿Saben cuántas veces nosotros fuimos capaces de esto? Miren, en el año 55, en el año 30, esa oligarquía de la que hablaba Beatriz, que en la Argentina existe, derribó, derrocó a Don Hipólito Yrigoyen e instauró el primer gobierno de facto de la Argentina. En el año 55 a Perón también lo derrocaron, y no les bastó con derrocarlo, prohibieron decir la palabra Perón, prohibieron la marcha peronista, prohibieron hablar de Evita, prohibieron decir cualquier palabra que derivara de la palabra peronismo, no les alcanzó, encarcelaron a nuestros compañeros, nos les alcanzó, los fusilaron, no les alcanzó, exiliaron a miles de argentinos.
Pasaron 18 años de exilio de Perón para que Perón vuelva a la Patria, y Perón volvió, y en el 73 se hizo cargo, pero en el 76 otra vez un golpe militar al servicio de las oligarquías terminó con un gobierno popular, ¿y qué vino entonces? La época más negra que la historia recuerde, fueron los años en que mataron a nuestros compañeros, encarcelaron a nuestros compañeros, desaparecieron de la faz de la tierra a treinta mil argentinos y argentinas, no les alcanzó con todo eso, nos llevaron a una guerra, y en esa guerra perdieron la vida 600 argentinos jóvenes que dieron su vida por defender la soberanía territorial de la Argentina en nuestras Islas Malvinas. Todo eso nos pasó, y volvió la democracia en el año 83, con muchas dificultades, algunos se pintaban la cara y amenazaban con hacer nuevos golpes militares, y esos años terminaron con una inflación de 5.400 por ciento, dense cuenta lo que vivimos, después vino el Plan Bonex, la Convertibilidad, la industria nacional se destruyó, con la destrucción de la industria nacional se perdieron puestos de trabajo, vino el default, vino la crisis del 2001, y llegó Néstor, y con Néstor trabajamos incansablemente para poner de pie a la Argentina, con hombres y mujeres, porque en toda esta historia que estoy contando las mujeres fueron protagonistas centrales de esta historia, como sostén de las familias que quedaban en pie, y con Néstor nos recuperamos y esa recuperación siguió con Cristina, pero en el año 2015 llegó Mauricio Macri, y todo volvió a ser como fue, y entonces endeudaron al país como nunca nadie había endeudado a la Argentina, y esto no hay que olvidarlo compañeros, porque esta deuda que me toca a mí negociar y ver cómo se paga, no la contraje yo, la contrajo el gobierno que me precedió, y que hoy está discutiendo si acepta o no el acuerdo que yo estoy proponiendo. ¿Pero saben por qué les cuento todo esto compañeros, compañeras, amigos, amigas? Les cuento todo esto para que entendamos que somos un pueblo maravilloso, fuimos capaces de levantarnos después de cada una de las tragedias que acabo de enumerarles, nunca bajamos los brazos, nunca nos dimos por vencidos, siempre nos pusimos de pie y seguimos avanzando, como somos peronistas, a los problemas les ponemos el pecho y vemos cómo resolverlos, eso es lo que siempre hicimos y eso es lo que siempre haremos, y eso es lo que haré con este pueblo, con el pueblo de la Argentina.
Yo quiero Mario que sepas que acá delante de tu pueblo te prometo que antes de que mi mandato termine, en este primer mandato que tengo, yo te garantizo, Mario, van a tener el bono industrial que necesitan para darle trabajo a todos los hombres y mujeres de José C Paz. Y quiero decirles algo más, y ya para terminar, nunca olviden lo maravilloso que es el pueblo argentino, algunos se esmeran por desanimarlos, por hacerles bajar los brazos, por hacerles creer que no sirven para nada, tenemos un pueblo increíble, único, maravilloso, voy a terminar otra vez, lo hice el otro día, pero para que terminemos juntos este discurso, con una estrofa del Himno Nacional Argentino. ¡Gritemos juntos al gran pueblo argentino Salud!

Muchas gracias a todas y a todos.

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