Palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, en el acto por los 100 años de la empresa YPF, en Tecnópolis

Buenas tardes a todos y a todas, gracias a todos y a todas, gracias querido Pablo por tus palabras y por invitarnos a todos a tu fiesta; gracias Cristina por tus palabras también: hoy tengo un privilegio singular y es que toca ser Presidente cuando YPF cumple 100 años, con lo cual YPF no es una empresa cualquiera, es una empresa señera, es una empresa que está a la cabeza de la industria argentina

Feliz cumpleaños YPF, feliz cumpleaños a todos los hombres y mujeres que trabajan en YPF. (APLAUSOS). Hace 40 días atrás viajamos con Pablo, con Axel a Vaca Muerta y allí anunciamos el comienzo de la construcción del gasoducto “Néstor Kirchner”, que es una construcción muy importante, es algo definitivamente trascendente, porque es algo que nos va a permitir que mucho de ese gas, que hoy existe, en Vaca Muerta pueda llegar al centro del país, pueda distribuirse en el centro del país y pueda la Argentina lograr – en un primer momento – el autoabastecimiento de gas, que eso significa.

Y en verdad, uno ese día, se conmemoraban los 10 años, del día en que YPF, volvió a estar en manos del Estado Nacional; en los tiempos en que uno vive uno advierte cuál es la trascendencia, de tener una empresa como YPF para garantizar el desarrollo de la patria, simplemente. Yo creo que eso lo tuvo muy en claro Hipólito Yrigoyen, la verdad fue el primer presidente de un movimiento nacional y popular, que tuvo la Argentina, y que tuvo que confrontar también con los sectores conservadores que hoy existieron y existen. Tuvo a lo largo de su vida YPF a un director general que era un general y un ingeniero, que se llamaba Enrique Mosconi, quien fue – durante 8 años – director general de YPF y en su gestión se ampliaron enormemente todas las tareas de exploración y de extracción y fue quien construyó la gran destilería, en La Plata, que hoy tiene YPF.

Esa destilería, el día en que YPF dejó de ser del Estado cambió su nombre y se llamó Complejo Químico Ensenada; ahora resulta que hablaba con Pablo, antes de tener este encuentro, resulta que mañana precisamente se cumple un aniversario de la muerte del general Mosconi, que falleció el 4 de junio de 1940. Así que en honor al general Mosconi – querido Pablo – yo te pido que YPF vuelva a llamar a ese complejo petroquímico con el nombre que siempre tuvo y que nunca debió de dejar de tener, que se llame Petroquímica “General Mosconi”, que es seguramente el mejor homenaje que podamos hacerle a un general y a un ingeniero, que fue trascendente en el desarrollo de YPF. (APLAUSOS).

Acá se han dicho todas cosas muy importantes, cómo verán traje un discurso preparado, pero me parece que bien vale la pena sumarme a las reflexiones que he escuchado, todas muy valiosas, sin ninguna duda. Nosotros hoy, que celebramos 100 años del nacimiento de YPF, estamos muy felices porque YPF tiene resultados realmente muy buenos, muy buenos. Tenemos records de producción de gas y de petróleo como hacía años que YPF no mostraba. Para el 2030 estamos calculando que podremos extraer 140 millones de metros cúbicos, por día, de gas. Dense cuenta el futuro que tenemos y que podríamos llegar a producir hasta 700 mil barriles de petróleo, para ese entonces, en un mundo… y estoy hablando sólo de Vaca Muerta, esa segunda reserva de gas y de petróleo no convencional, en un mundo que está demandando energía y que se ha dado cuenta del valor de esa energía.

Y en realidad, a nosotros nos pone muy contentos, nos hace muy felices lograr esos resultados y obviamente que vamos a seguir apostando al crecimiento y al desarrollo de la producción, de la exploración de YPF y además celebro que YPF, en esta gestión, haya también salido de la idea original de YPF, la idea que le dio históricamente vida, que es pensar en los combustibles fósiles y empezar a pensar en las energías renovables y empezar a estudiar el litio y que en Y-TEC estén pensando en hacer baterías de litio, que es agregarle valor al litio que traemos, que sacamos de la segunda reserva de litio, que existe en el mundo, que es la Argentina. Y me alegra, también, que estemos pensando en desarrollar hidrógeno verde, porque – cuando estuve en Europa – Sholtz y Macron de lo único que me hablaban era de cómo podíamos producir hidrógeno verde para venderles y veo ahí una extraordinaria oportunidad. Y así, del mismo modo, que Cristina – hace 10 años – un día dijo: “basta, y apostemos al crecimiento y desarrollo de YPF y tratemos de ser autosuficiente en materia energética, lo mismo que hice yo, exactamente lo mismo y si tenemos estos resultados es porque apostamos a eso, exactamente a eso.

Ahora, yo celebro francamente que YPF, hoy en día, sea una extraordinaria herramienta de política económica para poder transitar este tiempo y poder manejar los costos de la energía, dentro de un país como la Argentina, sino fuéramos los que manejamos esa herramienta otros manejarían esa herramienta, con los beneficios que recién señaló Cristina, en su discurso. Yo lo celebro, pero también tengo que decir que YPF esté en manos del Estado no es garantía de nada, porque no todo es lo mismo, en política no todo es lo mismo. (APLAUSOS). ¿y qué quiero decir con esto? Quiero decir que puede haber una YPF del Estado, en manos de los que llaman estrafalarios a los que no quieren endeudarse, puede existir que esa YPF quede en manos de los que piensan, que es estrafalario que uno no quiera endeudarse. Yo estará muy confundido, pero yo aprendí que eso es responsabilidad. Gobernar sin endeudarse es un acto de responsabilidad. (APLAUSOS). Y claro – como bien dijo Cristina –gobernar es administrar la realidad y la realidad – acá y en cualquier lugar del mundo – tiene tensiones y conflictos, claramente es así.

Alguna vez hablamos con Cristina, hace muchos años, cuando yo le regalé un libro, que se llama: “En torno a lo político, de Chantal Mouffé, que era una charla que teníamos con Cristina, hace muchos años, cuando Néstor había llegado al gobierno, sobre qué significaba la política y ese libro, básicamente lo que plantea lo que ocurre en los hechos. Miren, en toda sociedad hay intereses que entran en tensión y la política significa resolver qué intereses se quieren defender. Hay quienes quieren defender los intereses populares; hay quienes quieren defender los intereses de unos pocos, que el Estado sea dueño de YPF – si eso es gobernado por quienes queremos cuidar y proteger a las inmensas mayorías populares, de la Argentina – YPF va a tener un sentido, pero si la YPF estatal está funcionando bajo la lógica de un gobierno, que piensan que en la Argentina sobran más de 20 millones de argentinos, el resultado será otro. Y digo esto, porque entre el año 2015 y el año 2019, YPF fue cediendo su espacio, en el mercado en favor de otros. Y entonces en ese tiempo, soy un abogado, con lo cual tengo que escribir estas cosas para recordarlas, declinó la producción de gas todos los años, declinó la producción de petróleo cada año. Cayeron las reservas de gas y petróleo para el país, porque dejaron de explorar, cayó la participación en el mercado de gas no convencional, donde teníamos la segunda reserva del mundo, cayó a casi la mitad la inversión que se hacía para explorar y explotar esos yacimientos. ¿Y qué fue lo único que creció en YPF? Ya adivinaron: la deuda. Gobernaron la YPF con la lógica que gobernaron al país, por eso dicen estás cosas, por eso plantean las cosas de este modo.

Cuando yo escucho en estos tiempos donde la anti política parece crecer sin esfuerzo y sabiendo que en la pandemia muchos hemos quedado y muchos se han sentido mucho pesar por lo que significó sobrellevar el tiempo de pandemia y todos los días machacan sobre el desánimo de los argentinos. Hay que recordarles a los argentinos que eso que machacan sobre su desánimo, hicieron esas cosas. Hay que recordarlo. (APLAUSOS)

La verdad yo, que tuve el enorme privilegio de haber sido el Jefe de Gabinete de Néstor, de recordarlo como siempre lo recuerdo, como mi maestro, como mi amigo, como un ser muy querido. Su obsesión por el tema de la deuda por que él siempre me decía: “mira, cuando estás endeudado, perdes libertad” y era tan obvio lo que me decía porque nos pasa a cualquiera de nosotros. Y si encima el endeudamiento es para que algunos picaros hagan un juego financiero y se fuguen la plata, y no quedó ni un puente, ni una baldosa, ni un camino, ni una escuela, no quedó nada de todo lo que nos endeudaron, la verdad es que es muy trágico los resultados de esa política para un país como la Argentina.

A mí me parece que los 100 años de YPF bien sirven para llamarnos a la reflexión. No soy de los que les gusta volver al pasado. Siempre repito esa frase de la Cantata de los puentes amarillos de, Luis Alberto Spinetta, que dice: (siempre me río porque sé que esta vena hippie mía a Cristina no le gusta, pero alguno de ustedes tendrá esta vena conmigo, así que). La realidad es que dice Luis Alberto en ese verso: “No me vengan con que todo tiempo pasado fue mejor. Mañana es mejor”. En verdad lo dice, estoy seguro, alguna vez lo hablé con él inclusive. No lo dice diciendo, olvidémonos de la historia. No, hay que recordar. No hay que olvidar para no repetir las malas experiencias y las malas historias. Como dijo Jauretche alguna vez: “Los pueblos que olvidan su historia, están condenados a repetirla”. Entonces es muy bueno que recordemos, pero mañana es mejor. Y el mañana, como bien dijo Cristina, es hoy. El mañana empezamos a construirlo hoy.

Cuando viajé días atrás a Europa, fui con una sola obsesión. Todos los datos, todos los datos que me llegaban, eran que teníamos que enfrentar después de la pandemia que ya no tiene las características de las guerras que nosotros mirábamos a la distancia. Hoy en día las guerras son globales y afectan al conjunto de la economía mundial. Y veía que, con muchísima preocupación, lo que estaba pasando en materia alimentaria, fui a verlo a Scholz, fui a verlo a Macron, estuve con Pedro Sánchez, estuve con el Rey Felipe. A todos les dije: mientras ustedes se pelean en el Norte, hay un Sur que padece. Porque miren que el trigo que no sale de Rusia y Ucrania, no llega al África, no llega Centro América, no llega a muchos países de Asia y eso tiene un solo nombre, miren que esta guerra causa hambre. Alguno de ellos me dijo: el cálculo que hacemos es que entre los 12 meses y 18 meses que viene el mundo va a soportar la mayor hambruna de su historia. Lo escuché con atención, dije: ¿estará seguro? Llegué a Buenos Aires y el Presidente del Banco Central dijo lo mismo.

La verdad es que también, en esas reuniones, todos me hablaron de la energía. Todos conocen Vaca Muerta. Todos saben del potencial argentino. Todos me dicen tenemos que sacar ese gas y traerlo a Europa, tenemos que licuarlo para traerlo y re gasificarlo. Pedro Sánchez me contó que un tercio de las plantas re gasificadoras, o sea, las que convierten el gas licuado en gas natural, están en España. Pero cada vez que me hablaban de eso yo me daba cuenta. Me hablaban del hidrógeno verde. Todos interesados en el hidrógeno verde argentino, que está empezando a producirse una planta en Río Negro. Todos me hablaban del Litio y yo les hablaba del hambre. Alguno de ellos me dijo: la Argentina tiene una oportunidad maravillosa con esta guerra. Y le contesté. Nadie tiene una oportunidad con una guerra. Es una inmoralidad aprovechar una oportunidad con una guerra. Es indecente. No es ético. Pero sé que la guerra pasará, ojalá termine lo antes posible. Y sé que el mundo va a demandarnos lo que más tenemos: alimentos y energía. Y como bien dice Cristina, eso va a ocurrir, pero lo que tenemos que saber es estar preparados para cuando esa oportunidad ocurra nosotros poder ser los proveedores de quienes lo demandan.

Y tenemos que ir construyendo toda la infraestructura necesaria para que eso ocurra. Fíjense que estamos hablando de hacer un gasoducto que llegue hasta el Atlántico para poder convertir el gas natural en gas licuado y que ese gas licuado lo podamos exportar. Fíjense todo lo que nos queda por hacer y tiene razón también Cristina en la charla que tuve el otro día con “Con la charla que tuve el otro día con el presidente de Techint, para hablar sin eufemismos. Le plantee mi preocupación por que ellos hagan su aporte en ese proyecto porque yo soy de los que cree que ganar no es una indecencia, ganar dinero no es una indecencia, para nada y ganarla invirtiendo y arriesgando de lejos está de ser una indecencia. Lo que es indecente es que la ganancia solo quede en manos de pocos y la pobreza se distribuya en millones. Eso es profundamente indecente. (APLAUSOS).

Entonces yo tengo muchas expectativas, tengo las mejores expectativas. No soy ingenuo, no soy voluntarista creo que la Argentina tiene una enorme oportunidad hacia el futuro que debemos construir en conjunto. Pero, como les recordaba antes, para que la YPF que hoy tenemos, siga siendo la YPF que hoy tenemos, lo que más necesitamos es que no se adueñen del poder de la Argentina los que manejan la Argentina como una estancia propia. (APLAUSOS).
Y por eso lo que más debemos a hacer es a aunar esfuerzos volvernos fuertes. Hacernos fuertes, trabajar en unidad los que tenemos y sentimos un deber moral para los más postergados. Primero los últimos. Nadie se salva solo. No puede ser que en el siglo XXI el trigo se haya convertido en un arma letal, es profundamente indecente. Seguiré reclamándole al mundo que pare con esta guerra. Seguiré reclamándole al mundo, aunque sea muy beneficioso para Argentina, entre comillas beneficioso una guerra, que esta guerra se termine y seguiré pidiéndole a todos mis compañeros y compañeras que me ayuden para hacer la Argentina justa libre y soberana con la que soñó Perón y Evita, con la que soñó Cristina y Néstor y con la que sueño yo. Muchas gracias a todos y todas. Feliz cumpleaños YPF.

Recibí las novedades