Palabras del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, por el acto donde los gobernadores firmarán el Consenso Fiscal 2020, en el Museo del Bicentenario, Casa Rosada

Muchas gracias a todos y todas por estar aquí.

Primero mi agradecimiento a los gobernadores, a las gobernadoras, que en este año nos han ayudado muchos, todos y todas, sin excepción. La verdad es que han trabajado mancomunadamente, en verdad hemos entendido el desafío que teníamos por delante, y creo que de verdad entendieron lo importante que es, todos entendimos, que trabajemos juntos, que hay un país que nos reclama que trabajemos unidos, y que más allá de las diferencias políticas y nuestras pertenencias partidarias, lo más importante es pensar en nuestra gente. Y creo que este año todos hemos priorizados, antes que nada, a los argentinos y a las argentinas. Y creo que no podíamos tener mejor corolario que este. Mi segundo agradecimiento es a Wado, porque Wado definitivamente interpreta mi voluntad de encontrar acuerdos como el mejor. Yo tengo un Gabinete que lo interpreta generalmente, Santiago sabe muy bien de qué le hablo porque militamos muchos años juntos antes de esto. Pero Wado ha sido un intérprete maravilloso de esa voluntad de acuerdo, que yo quiero que logremos en la Argentina. Y este resultado, que es de todos, también es de Wado, así que gracias Wado por haber concretado esto.

Y ahora déjenme reflexionar un instante con ustedes de lo que siento, lo dije esta mañana en un acto que tuve que ir a Volkswagen. A veces me pregunto y lo dije ayer en la UIA, si somos conscientes de lo que nos ha tocado vivir y lo que nos ha tocado enfrentar. Porque a veces el vértigo con el que uno enfrenta los problemas, nos hace perder de vista la reflexión sobre aquello que estamos haciendo. Y yo siento que no hemos tenido tiempo para parar, mirar para atrás y decir, “¿qué hicimos?” Miren yo intento hacer eso permanentemente, y créanme que me asombra lo que fuimos capaces de hacer entre todos y todas, me asombra, con nuestras diferencias, con nuestros tironeos por momentos. Nosotros hemos debido afrontar, todos ustedes gobiernan como yo, algo para lo que nunca nos habíamos preparado, que era gobernar lo que no conocemos, gobernar lo desconocido. En verdad el concepto de gobernar tiene que ver con hacerse cargo de lo que uno conoce, en mejores condiciones o en peores condiciones, pero sabemos de qué se trata. Recibimos provincias con mayor pobreza, con menor pobreza, con mayor déficit fiscal, con mejor déficit fiscal. Eso lo conocemos y cada uno de nosotros cómo enfrentarlo, lo que nunca ninguno de nosotros pensó era que debíamos enfrentar lo desconocido y gobernar lo que no conocías. Que es eso que Axel al comienzo de todo sintetizó de un modo maravilloso, enfrentamos un virus que de repente se llevaba la salud de millones de personas, la salud de millones de seres humanos, y que además tenía tal entidad que era capaz de dar vuelta la economía del mundo. Porque además debimos enfrentar un problema económico de la Argentina, un mundo que se dio vuelta, y la verdad lo pudimos hacer entre todos, y la verdad todos fuimos necesarios, y nos pusimos codo a codo a enfrentar los problemas de cada uno. Yo me acuerdo cuando un día el Coqui me dijo “mirá, están creciendo los casos acá, pero resulta que me están faltando terapistas”, y Axel con la Ciudad de Buenos Aires le mandó terapistas para poder hacer frente a esa carencia que él tenía. Y después también pasó en Neuquén, y también Axel fue y puso ayuda, y también La Pampa en su momento ayudó, y también San Juan. Hubo un momento en que todos nos dios cuenta que, frente a lo desconocido, corremos el riesgo de que el barco se hunda. Y fuimos capaces de tapar agujeros y no de hacer agujeros en el fondo del barco.

Y llegamos hasta aquí, este es el mejor corolario, porque este acuerdo que estamos firmando, tal vez el ciudadano común no le preste la atención que tiene, pero de lo que está hablando es de la responsabilidad que tenemos que tener para seguir adelante. La responsabilidad acá no es de la que se hablaba años atrás, donde el concepto de responsabilidad significaba ajustar, la responsabilidad de la que estamos hablando es la de cómo vamos a crecer y de la sensatez que tenemos que tener para poder crecer. Cuando a mí me hablan de que estamos promoviendo un ajuste para el año que viene, yo me asombro porque cuando miro nuestro presupuesto, la inversión pública se multiplicó por dos y también crece la inversión en salud, y también crece la inversión en educación, y también crece la inversión en ciencia y tecnología. Y eso es para toda la Argentina, eso es crecimiento para toda la Argentina, ¿y dónde está el ajuste? ¿Saben dónde está el ajuste? Vayan y miren la barra de intereses de la deuda, el año entrante tendríamos que haber hecho frente a 12 mil millones, ¿estoy diciendo? A 12 mil millones de dólares de deuda. Esos son dólares que se quedan en Argentina, para que se distribuyan en las provincias y para que las provincias crezcan. Y esa es una decisión que tomamos colectivamente, como sociedad.

De eso estamos hablando hoy, estamos hablando de cómo encarar el futuro juntos, ya no por el espanto que un virus nos genera, sino por la oportunidad que tenemos de construir nuestro propio destino. Y yo eso lo celebro, lo celebro, porque tenemos una oportunidad única. Ahora depende de nosotros, depende de lo que seamos capaces nosotros. Y yo, como dije ayer, y como dije hoy, me doy cuenta que tenemos esa oportunidad. Uno mira la actividad de la construcción y los números han cambiado, y mira la actividad automotriz y la industria automotriz ha crecido en noviembre un 20 por ciento respecto de noviembre del año pasado. Y ahí la veo a Mercedes Marco del Pont, llevamos tres meses consecutivos donde la recaudación crece por encima en varios puntos de la inflación. Tenemos la oportunidad de cambiar este país, de hacerlo de otro modo, y depende de nosotros, no depende de otros. Y ese modo, como digo siempre, no es volver a la normalidad que me reclaman, porque la normalidad que vivimos fue horrible, no quiero más esa normalidad, quiero una normalidad más justa, que seamos capaces de construir, donde todos crezcamos, no donde crezcan algunos y millones padezcan. Esa normalidad no la quiero volver a construir. Ahora para que no lo hagamos, hacemos falta todos, no es mi decisión, es la decisión de todos y cada uno de nosotros, de todas y cada una de las mujeres que está gobernando este país. Yo les pido que tomemos en cuenta, tomemos dimensión de lo que fuimos capaces de hacer, y tengamos presente la oportunidad que tenemos de hacer las cosas bien de una vez y para siempre. No dejemos pasar la oportunidad, es tiempo de que construyamos la Argentina que nos merecemos.

Gracias a todos y todas. (APLAUSOS)

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