Palabras del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, por el anuncio de beneficios para el sector automotriz, en el museo del bicentenario, Casa Rosada

Buen día a todos y a todas, a todas y a todos.

Desde que empezamos la campaña electoral venimos planteando la necesidad de cambiar el funcionamiento también de la economía argentina y en cuestiones como las que hoy estamos viviendo. Yo me acuerdo que uno de los primeros actos que como Presidente fui, fue ir a SMATA y hablar de la necesidad de construir un plan para el desarrollo de la industria automotriz a largo plazo. Y yo en ese momento les dije lo que sigo creyendo ahora, la actividad automotriz es, en términos industriales, para nosotros, una suerte de nave insignia. Entonces, tiene que funcionar muy bien y tiene que producir mucho, y tiene que crecer mucho. Y eso no solamente impulsa a todos los que están involucrados en la actividad industrial automotriz, sino también al resto de la economía que ve crecer a su nave insignia. Y desde aquel día hasta hoy seguimos trabajando y estos son los resultados. Y yo estoy muy satisfecho, muy contento, francamente, porque he visto trabajar a todos. Prácticamente he visitado, estoy haciendo memoria, pero dos, o tres, o cuatro, plantas automotrices, y en todos los casos fuimos viendo cómo el sector en plena pandemia se recuperaba, apostaba al desarrollo y al crecimiento, e inclusive hacían inversiones fuertes en favor de ese crecimiento y ese desarrollo.

Yo quiero valorar mucho el trabajo de cada uno de ustedes, de Ricardo, de Antonio, lo veo allá a ‘Paco’ atrás, que han sido muy importantes como sindicalistas de SMATA y de UOM en el compromiso de ver cómo llevar adelante una recuperación de la actividad, que hacía falta indudablemente. Quiero dar las gracias a los empresarios, a los que conducen las empresas y las industrias automotrices, porque fueron centrales en este logro. Y quiero darle apoyo también a los que están siendo parte de la producción de las autopartes, muchas veces pequeñas y medianas empresas argentinas que son centrales, no solamente para que esos automóviles finalmente se produzcan, sino fundamentalmente para evitar que esas piezas, que los autopartistas producen, se importen en desmedro de las arcas del Estado. Y yo veo con mucha satisfacción cómo, con el correr de los años, y veo también que es uno de los compromisos que hemos asumido, que cada vez tengamos un mayor porcentaje de producción nacional en la producción de nuestros autos. Y eso es algo que lo veo en varias marcas que definitivamente han hecho crecer esa participación del sector argentino de la producción nacional, y ha evitado importar esas autopartes, sustituir importaciones, como dicen los economistas. Y eso es central para una Argentina que está en las condiciones que la Argentina está, porque eso no solamente genera producción y genera trabajo, sino que nos evita importar y que de ese modo perdamos divisas que hoy en día debemos preservar, debemos cuidar, debemos reconstruir unas reservas que estuvieron muy alicaídas y que desde hace unos meses acá poco a poco vamos recomponiendo, como bien dijo recién Martín en su discurso. Y nosotros, el Estado, y lo digo porque no he sido yo el que ha sido participado de esto, ha tenido también la capacidad de oír y buscar salidas imaginativas a los problemas que el sector nos planteaba. Tan imaginativas como ver de qué modo incentivamos a producir e invertir más y que esto no vaya en desmedro de las arcas públicas, como bien dijo recién Martín.

El equilibrio fiscal no es un problema de izquierda o de derecha, es increíble, yo por momentos siento que todo es un revival, pero era la misma discusión que teníamos con Néstor cuando llegamos al gobierno. Y Néstor que era un obsesivo de lo fiscal y planteaba la necesidad del superávit fiscal, superávit paralelo, que todos se deben acordar, y era un obsesivo con la materia, y de repente hoy frente a algunos amigos, cuando tenemos que explicar que el equilibrio fiscal hace a la sostenibilidad de la economía, pareciera que estamos diciendo algo novedoso. Era algo que con Néstor nos habíamos planteado como objetivo en el 2003 y respetamos en los cinco años que gobernamos con Néstor. Entonces, me parece que también el Estado ha hecho su aporte en todo esto.

Esta, creo yo, que es la primera experiencia de lo que yo espero sean unas muchas y muy buenas experiencias, que está Gustavo llevando adelante en el Consejo Económico y Social. Esto que empezó antes que el Consejo Económico y Social, que s concentró en un sector, yo aspiro a que se extienda a todos los demás sectores de la economía, donde tenemos mucho por hacer, donde el sector agroalimentario tiene mucho por hacer y mucho por dar, y que con la misma lógica que pudimos funcionar aquí, podemos funcionar en cada sector que la economía lo requiera. Y así como discutimos cómo desarrollar la actividad industrial, tenemos que discutir cómo desarrollarnos como sociedad en temas tan específicos e importantes como los problemas que atañen a cómo va a ser la educación en los tiempos que vienen, cómo va a ser la Salud Publica en los tiempos que vienen, cómo va a ser el trabajo en los tiempos que vienen, cómo va a ser la industria ante el desafío de esto que llaman la Revolución Digital y la Industria 4.0. Son todos desafíos que tenemos por delante y lo mejor es que podamos resolverlo como lo resolvimos con la industria automotriz: sentados en una mesa redonda sin cabecera, escuchándonos, dialogando, tratando de potenciar los acuerdos y no las diferencias, y logrando estos resultados.

Yo felicito a mis amigos queridos sindicalistas, Antonio, Ricardo, ‘Paco’; a los empresarios, Daniel a la cabeza que sé lo mucho que ha trabajado en esto; a mis ministros que lo han hecho muy bien. Y celebro que estemos dando un primer paso que creo que es muy importante para entender cómo queremos construir la Argentina que viene.

Gracias a todos y todas.

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