Palabras del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, por la entrega de móviles policiales, en Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires

Muchas gracias a todos y a todas, gracias a todos y todas por estar aquí.

Hoy es un día especial, ¿no? Hoy es un día especial por muchos motivos. Me van a dar una licencia, y Jorge me va a entender, Hoy cumple años Diego y el primer saludo es para Diego a la distancia, que cumple 60 años. La segunda licencia, que me van a dar, tiene que ver con todo lo que dijo Axel, todo lo que dijo Martín, antes que yo. Hoy es un aniversario de la democracia, un 30 de octubre se terminó la dictadura, fuimos a votar, ganó en aquel entonces Raúl Alfonsín, y recuperamos la democracia. Y recuperar la democracia es algo que debemos celebrar todos los días, fundamentalmente aquellos que vivimos en la no democracia, en la dictadura. Hay otros que padecieron la dictadura mucho más que yo, la padecieron con tortura, con la muerte, con el exilio. Por lo tanto, celebrar el 30 de octubre, que es el día de la democracia en la Argentina, es algo que nunca debemos olvidar. Y celebrar el día de la democracia nos impone, también, entender el problema de la seguridad en un estado de derecho, porque en un estado de derecho la seguridad es un tema tan complejo y que abarca múltiples facetas, como bien dijo Martín, como bien dijo Axel, que nos obliga a esmerarnos. Nos obliga, fundamentalmente, a tener elementos para combatir la delincuencia. La primera víctima de la delincuencia es el ciudadano más humilde, porque en verdad al que más afecta la delincuencia es al que transita las calles, el que utiliza un servicio público de transporte, el que en verdad anda caminando para ir a su trabajo, para ir a la escuela. La primera víctima de la delincuencia, la víctima más usual, quien más lo padece, no es el que tiene recursos, el que tiene recursos tiene formas de cuidarse, pero el que tiene menos recursos necesita imperiosamente subirse a un tren, subirse a un colectivo, caminar por las calles. Y lo que debe garantizar un estado de derecho es que todo eso lo pueda hacer con seguridad, sin temores, sin el riesgo de ser asaltados en una estación, en una parada de colectivos, en una esquina, sin temor a perder la vida para que le roben un celular, una billetera, o a veces un par de zapatillas o una moto. Y el estado de derecho tiene que estar allí previniendo


La prevención se hace de muchos modos. Hablaba recién con el Intendente de Ezeiza, que estos móviles que hoy nos rodean empiecen a circular por las calles es un mecanismo de prevención, es advertirle a quien quiere delinquir que el estado de derecho los está vigilando. Poner más cámaras, como han hecho, es advertirle a quien quiere delinquir que el estado de derecho los está vigilando. Si alguien delinque el estado de derecho reacciona, entonces vienen los procesos, las detenciones, los enjuiciamientos y eventualmente las penas. Y las penas en un estado de derecho deben ser cumplidas de modo tal que quien las cumpla finalmente, cuando culmina su pena, el cumplimiento de su pena, pueda reinsertarse a la vida social, y eso es tarea del estado de derecho. Yo enseño derecho pena hace muchos años, hay muchas teorías que explican la pena. Los que dicen que nos anuncian la pena como amenaza y entienden que como el estado dice al que roba le vamos a aplicar una pena, todos nos sentimos amenazados y nos cohibimos de robar. Los que dicen en verdad la pena es para enseñarle al que cometió el delito, entonces como uno aprende en la cárcel lo que significa perder la libertad, no quiere delinquir otra vez. La pena en esencia, yo siempre digo, es un castigo, irremediablemente porque nada hay peor que perder la libertad, nada es peor. Ahora, lo peor es perder la libertad inútilmente para volver a salir y no tener la oportunidad de reinsertarse en la sociedad. Por eso, que tengamos mucha prevención va a permitir que menos gente se vea motivada a delinquir, que tengamos una Justicia que funcione y juzgue rápidamente va a permitir que el que deba ser condenado, lo sea en tiempo y forma. Y que tengamos condiciones dignas de encierro, lo que va a permitir es que cuando esa pena sea cumplida, el que salga no vuelva al mismo lugar en donde estuvo cuando delinquió. Vuelva a otro lugar y vuelva en otras condiciones. Y por eso todo este esfuerzo de garantizar encierros dignos, de vaciar las comisarias, de evitar el hacinamiento de los detenidos, es un esfuerzo que vale la pena en democracia y vale la pena de estado de derecho. Y que además, podamos prepararlos para que el día que recupere su libertad vuelva a un mejor lugar y no vuelvan al lugar que los motivo a delinquir al comienzo, es un deber que tenemos. Por eso, cuando nosotros invertimos en seguridad, en verdad, estamos invirtiendo en los que menos tienen, a los que trabajan, se suben a un colectivo, se sube a un tren, esperan el colectivo en una parada de colectivos, a los que se mueven permanentemente en la calle, a los que van en bicicleta o en su moto, que son lo que más frecuentemente son víctimas de delitos. Y estamos también motivándonos para que el que delinque se ha juzgado rápidamente, cumpla el castigo que le corresponde, pero al salir tenga una oportunidad.

Y todo esto, de todo esto hablamos hoy, y todo esto también hace que la Argentina tenga un mejor estado de derecho, un mejor estado de derecho, y reivindicar el estado de derecho el Día de la Democracia es lo mejor que podemos hacer.

Gracia a todos y todas, por este tiempo. (APLAUSOS)

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